La respuesta corta es: depende. Y preferimos ser honestos antes que decirte que sí a todo.
El psicoanálisis es una terapia de la palabra, sí. Pero la palabra necesita un cuerpo para sostenerse — y los efectos curativos de la palabra tocan al cuerpo. Por eso, aunque las sesiones online funcionan, te recomendamos venir presencialmente al menos una vez. Que el cuerpo esté en el espacio añade algo que es difícil de explicar y fácil de notar.
Para las sesiones de diseño humano y registros akáshicos, la diferencia es mínima. La conexión viaja bien por pantalla.
Para la terapia energética, hay una diferencia importante: en presencial tienes la experiencia directa en tu cuerpo — el movimiento, el calor, la sensación. A distancia, la terapia energética se suele programar mientras duermes, lo cual funciona perfectamente y tiene sus propios efectos, pero es una experiencia diferente.
Para la terapia regresiva online solo hay un requisito imprescindible: una buena conexión a internet. El resto lo ponemos nosotros.
En cualquier caso, si la distancia es lo único que te separa de empezar, no dejes que sea un obstáculo. Lo adaptamos.